//DR40: Los motivos de Nelson Sanabria

DR40: Los motivos de Nelson Sanabria

Nelson Sanabria saluda al final de la ultima especial de la carrera.
Nelson Sanabria saluda al final de la ultima especial de la carrera.

En 1988, por los caminos de Sudamérica, surcaba un Volkswagen Gol GTS 1.8 rojo , pilotado por Nelson Sanabria, haciendo una campaña inolvidable que lo llevó a ser el primer piloto paraguayo en alcanzar el Campeonato Sudamericano de Rally. El logro se concretó en Puerto Montt, Chile, cuando con solo tomar parte de la partida se aseguraba el certamen.

Esta semana, después de 25 años volvimos a estar atentos a lo que venía haciendo en una prueba internacional el piloto Nelson Sanabria, pero en este caso, el menor de los tres que alguna vez compitieron en nuestro automovilismo. El destacado era Nelsito Sanabria a los mandos de un quads Yamaha Raptor del equipo de Daniel Mazzuco.

Al igual que en 1988, este Nelson Sanabria se mostró aguerrido, perseverante y deportista a carta caval, como su viejo, para forjar a base de mucho sacrificio un derrotero que lo colocó entre los primeros de una prueba tan importante, rubricando su nombre entre los mejores ocho de su categoría y acabando undecimo en la general de la misma división.

Nelson Sanabria (Jr) o “Nelsito” como lo conocemos muchos amigos de él, ha estado el fin de semana compitiendo entre los mejores del quad sudamericano; con pilotos que año a año van compitiendo en el Rally Dakar y con varios cientos de kilómetros de experiencia y definitivamente no desentonó.

No desentonó, como no lo hacía su padre hace veinte y tanto años atrás. Tomó las cosas en serio y con un gran sentido de responsabilidad progresó en el desarrollo de la idea primero, y en la concreción de la misma después. No desentonó, no fracasó y lo que es más, su ubicación sabea un rotundo éxito porque entendió desde un comienzo que el rally raid, o el Cross country (como lo quieran llamar)  no es igual a otra prueba conocida por nosotros y que tiene una serie de tareas que hay que hacerlas antes de enfrentárselas.

Nelsito consiguió el mejor equipo que pudo pagar, entrenó, salió a la calle a pelear el presupuesto, avanzó en su preparación física, se consiguió un sostén importante en la administración del equipo como su hermano Tilo y se montó sobre la nada despreciable experiencia de Nelson Sanabria (Padre) para armar un equipo paralelo al contratado, para que nada salga mal.

Sin embargo, este es solo el comienzo de un proyecto que apunta a algo más grande como participar y dar la vuelta en la prueba más dura del mundo automovilístico, el Rally Dakar que nuevamente expondrá en el mes de enero sus más de nueve mil kilómetros en su sexta edición sudamericana.

Nelsito comenzó haciendo bien los deberes y los resultados están a la vista. En un par de días más se inicia otra etapa de sus preparativos que incluiría su presencia en el otro Dakar Series sudamericano que se disputará en Perú en el mes de octubre y que serviría como cierre de sus preparativos en la pista de cara a la prueba de verano.

Definitivamente, los Sanabria están haciendo bien las cosas. En el equipo hay trabajo, hay sacrificio, hay entrega, hay mecánica, y lo que es más importante, hay mucho talento y actitud para alcanzar las metas, por lo que finalizar en el undecimo lugar de la general, octavo de la categoría y segundo entre los novatos no debería porqué extrañarnos.